Ir al contenido principal


 ¿Qué puedo hacer yo, desde mi posición como empleada pública, para impulsar la igualdad entre mujeres y hombres?


Me considero una persona poco implicada, en general, en temas de política o de actualidad. Veo poco la tele, leo poco la prensa, y sólo pongo la radio para escuchar música. No sería capaz de posicionarme ni a la derecha, ni a la izquierda, ni en ningún sitio. Pero tengo que reconocer, que la igualdad de género me toca a fondo. 

Llevo poco tiempo como empleada pública, tomé posesión en junio de éste año, pero viniendo al Ministerio cada día, creo que algo ya empezó a cambiar: hay un gran porcentaje de mujeres en el edificio, y en mi subdirección, que está llena de ingenieros e ingenieras de caminos, todos nos tratamos de tú, aportamos lo que sabemos, promovemos que haya buen ambiente y desayunamos juntos. Me cuentan las compañeras que hace 15 años, la historia era muy distinta, y que las mujeres aquí eran administrativas o secretarias, y tenían que hablarles al resto de usted.

Entre todos debemos fomentar la igualdad, creo firmemente que nuestra generación está en el camino correcto en ése aspecto y que a nivel laboral, dentro de la administración, apenas hay ya distinciones. Como propuesta personal, creo que nos haría bien tener cartelería en zonas comunes (al igual que la hay para manifestaciones o para derechos laborales) que nos recuerde que aquí todos somos iguales de verdad, tal y como dice la Constitución, y que podamos sentirnos orgullosos de ello, que forme parte de nuestra impronta como funcionarios, al igual que tenemos interiorizados que nuestros derechos laborales no serán pisoteados desde que por fin tomamos posesión. 





Comentarios

Entradas populares de este blog

Reto nº1

 La noticia sobre la quiero reflexionar en éste reto es la siguiente:  Maestrías para romper el techo de cristal Los tres aspectos clave que me han llamado la atención y me han hecho reflexionar de éste artículo son el síndrome de la impostora, la sobrecualificación y la falta de representatividad.  El primero de ellos, por desgracia, creo que nos llevará muchos años todavía erradicarlo de nuestra sociedad. A mis 39 años considero que no recibí una educación especialmente machista, pero sí que he visto en mi familia y en mi entorno más inmediato cómo el rol de mujer era trabajar en casa y cuidar de la familia. Ambas tareas especialmente intensas y poco reconocidas socialmente. Hay muchas niñas y niños creciendo y observando que ése es el orden natural de las cosas, más aún cuando eres madre. Lo ven natural, lo han interiorizado: las mamás cuidan, los papás son un desastre con las tareas de la casa. Por lo tanto llego a la conclusión de que el síndrome de la impostora nos ...

Ser funcionaria, me hizo salir de mi zona de confort

 Cuando después de dar muchas vueltas durante 12 años, conseguimos establecernos como familia de 4 en mi ciudad de origen y poder decir por fin "estamos en nuestra casa", apruebo una oposición y me toca un destino a casi 500km.  Así que aquí estoy, saliendo una vez más de mi zona de confort para poder compartir con mi familia un futuro más seguro y sosegado, aunque ello suponga dejar a mis hijos, a mi marido y a mi casa lejos de lunes a viernes.