Ir al contenido principal

RETO Nº2


 laura-baena-malasmadres-personaje-social-2019.jpg (763×505) (hazrevista.org)


Como andaluza que soy, he estado buscando mujeres relevantes en mi entorno, he acudido a la prensa local de mi ciudad y de mi provincia, y lamentablemente he tomado consciencia de la escasa presencia de mujeres relevantes que aparecen en ella. Una vez más, los médicos, arquitectos, pintores importantes eran todos hombres, y la aparición de mujeres se relacionaban todas con labores relacionadas con las hermandades de Semana Santa y con las misiones. Ésa ha sido nuestra realidad.

Tuve que cambiar la perspectiva: si en mi pasado cercano no podía tener datos relevantes sobre una mujer, voy a acudir a nuestro presente. Haciendo un ejercicio de reflexión sobre mujeres que me han inspirado en mi etapa de mujer adulta y madre, he llegado a la conclusión de que es Laura Baena la mujer que actualmente representa la lucha principal de mi generación y con la que me siento más identificada.

Laura Baena Fernández es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas y especializada en Artes Visuales. Trabajó en varias agencias publicitarias, pero en 2014 abandonó su puesto, cansada de encontrar trabas en su entorno laboral para poder conciliar y cuidad de su hija, para fundar el Club de Malasmadres, donde promueve la conciliación laboral y familiar para madres. Además, es presidenta de la asociación Yo No Renuncio, que lucha por la falta de medidas de conciliación.

Ha recibido numerosos reconocimientos por su labor, como ser nombrada una de las Top 100 Mujeres Líderes en España y recibir el Premio Meridiana en 2021 por su lucha por la igualdad de género y la conciliación.

Laura ha conseguido darnos voz y visibilidad a una generación de mujeres a las que nos vendieron que si nos preparábamos, que si estudiábamos y trabajábamos dando lo mejor de nosotras, el éxito profesional estaba asegurado porque somos iguales que los hombres. Pero cuando ha llegado nuestro momento, resulta que en todos esos proyectos, la maternidad no encaja, y volvemos a ser nosotras las que tienen que sufrir y pelearlo. El escenario con el que se encontró Laura fue el mismo que nos encontramos tantas otras: o trabajas como si no fueras madre, o eres madre y te olvidas de trabajar. 

Toda su revolución a través de redes sociales se vio ampliamente multiplicada cuando en la pandemia, se puso aún más de manifiesto que las mayores perjudicadas volvíamos ser las mujeres: el teletrabajo para nosotras supuso soportar el peso de los cuidados mientras trabajábamos desde casa. Los datos de su estudio pueden leerse aquí 

Así llegó a crear la asociación Yo no renuncio, con la que pusieron en funcionamiento el Teléfono amarillo de la conciliación, servicio gratuito atendido por un gabinete jurídico con el que resuelven dudas laborales y asesoran a mujeres en materias legales relacionadas con la conciliación familiar.

El trabajo de Laura ha conseguido que aunemos esfuerzos, que nos sintamos menos solas en éste árido camino que supone trabajar y ser madre y que tengamos un sostén tanto emocional como legal para poder afrontar la decepción que ha supuesto para muchas de mi generación la incorporación de la mujer al trabajo.

Mi madre nos enseñó a ser mujeres independientes y autosuficientes, para que no tuviésemos que depender de nadie, pero también nos crió con esmero y dedicación, con ésa incondicionalidad de madre que siempre está presente. Nadie nos advirtió, ni a ella ni a nosotras, de las dificultades que llegaríamos a encontrarnos. Yo renuncié a trabajar, igual que Laura, porque no concebía que a mis hijos los criara otra persona durante las casi 10 horas que su padre y yo estábamos fuera de casa. Me he sentido un fracaso durante mucho tiempo, he sentido que desperdiciaba todo mi talento y todas las horas que había dedicado a estudiar, he sentido que le fallaba a mi madre porque volvía a depender del sueldo de mi marido. 

La asociación y el movimiento que Laura Baena ha creado, son referentes para muchas mujeres como yo, y creo firmemente que ya forma parte de ésta cuarta ola feminista. 



Fuentes consultadas:

https://clubdemalasmadres.com/

https://yonorenuncio.com/

Laura Baena: «Una madre no debería tener que renunciar a su carrera, pero tampoco a ver crecer a sus hijos» - Ethic : Ethic

Laura Baena, la mujer que dio voz a todas las 'malas madres' de España (elconfidencial.com)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Primera actividad: presentación

 Hola a todos! Mi nombre es Ana, soy de Sevilla y actualmente trabajo en Madrid, concretamente mi puesto está en la Dirección General del Agua, Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico. Soy Diplomada en Turismo y me he dedicado a trabajar como recepcionista de hotel, principalmente. Cuando llegó a mi vida la maternidad, sin demasiada estabilidad laboral y con pocas perspectivas de poder conciliar la vida familiar con la laboral en mi sector, decidí quedarme en casa para poder cuidad de mis dos hijos. Sacando ratos de donde pude, me puse a estudiar para tener un horario de trabajo decente y los derechos laborales que me corresponden.  Éste tema de la igualdad de género, como os podréis imaginar, me toca de cerca, porque durante estos últimos años he tenido que lidiar con todo tipo de comentarios y prejuicios sobre cómo debemos las mujeres afrontar la maternidad y la vida laboral. Sin embargo, a mi marido nadie nunca le cuestionó si debía pasar menos tiempo en la of...

Reto nº1

 La noticia sobre la quiero reflexionar en éste reto es la siguiente:  Maestrías para romper el techo de cristal Los tres aspectos clave que me han llamado la atención y me han hecho reflexionar de éste artículo son el síndrome de la impostora, la sobrecualificación y la falta de representatividad.  El primero de ellos, por desgracia, creo que nos llevará muchos años todavía erradicarlo de nuestra sociedad. A mis 39 años considero que no recibí una educación especialmente machista, pero sí que he visto en mi familia y en mi entorno más inmediato cómo el rol de mujer era trabajar en casa y cuidar de la familia. Ambas tareas especialmente intensas y poco reconocidas socialmente. Hay muchas niñas y niños creciendo y observando que ése es el orden natural de las cosas, más aún cuando eres madre. Lo ven natural, lo han interiorizado: las mamás cuidan, los papás son un desastre con las tareas de la casa. Por lo tanto llego a la conclusión de que el síndrome de la impostora nos ...